viernes, 25 de febrero de 2011

El circo político


Un padre desesperado, acude urgentemente a la pregunta de su pequeño y filósofo hijo; Papá, todos los días miramos la televisión y vos despotricas todo el tiempo contra el gobierno y los políticos, gritas ¡es un circo, payasos, ladrones! yo quiero saber Papá ¿qué es la política?

Hoy te voy a explicar para que entiendas detalladamente que es la política.

La política, como en la vida, requiere de diversos factores para que logren engranar determinadas piezas, que todo encuadre perfectamente en sintonía, al igual que un circo, por ejemplo, que cuenta con actores y funciones específicamente delimitadas para un correcto desempeño ante el aplauso popular.

Tenemos actores protagónicos, esos que rugen sin parar, transmiten miedo por sus garras filosas y su don de animales depredadores, no conocen de límites cuando sus ambiciones son buscadas. Este pilar del espectáculo es enviado en momentos claves, cuando es necesario que el espectador quede inmóvil, adormecido y atormentado por sus dotes naturales y mortales.

Hay mentalístas magos, hijo, estos sujetos tienen habilidades para cambiarte números, juegan con la lógica de la numerología, para que al final te sorprendan con resultados impensados y espectaculares. De repente en su show, te sacan plata del bolsillo y por arte de magia aparece por otro lado.

Otros funcionarios elementales del circo, son los ilusionistas, esos que logran tocar lo misterioso y oculto, te venden un show mágico, logran pintarte un mundo celestial para normal que te lleva a creer en mundos paralelos, en capacidades extra sensoriales, grandes oradores, excelente virtud para captar espectadores que buscan denodadamente sus sueños inalcanzables.

Como en toda obra perfecta, requiere actores secundarios, pero no menos importantes que los citados anteriormente, aquí vienen los obreros, esos que no se destacan por virtuosismos intelectuales, pero constan de desempeños físicos de larga trayectoria que ameritan el aplauso colectivo.

Nos referimos a los payasos, los monos, los equilibristas y los malabaristas, cuatro pilares elementales que en cualquier circo político no pueden faltar.

Los payasos se destacan por caer bien, son carismáticos, no hacen nada, pero tienen facetas que agradan, utilizan el humor y el sarcasmo para atraer público, las humoradas son sutilmente elaboradas para entretener mientras los actores protagónicos elaboran sus estrategias.

Los monos están para agradar, uno se pregunta ¿para que están?, hacen bobadas, inclusive son hasta molestos para el circo en sí, años y años con sus mismas obras pero jamás llegan a consolidar un camino exacto, son piezas que quedan en el anonimato.

Los equilibristas son los encargados de ponernos los pies sobre la tierra, mesurados, grandes atletas, quizá los mas sacrificados del circo, largo tiempo de gran perfeccionamiento, estudios minuciosos para atraparte con sus espectáculos. Caminan sobre rincones que se sabe que es imposible transitar, pero ellos entusiastas logran atravesar los escollos para seguir con sus obras.

Hermanos de los equilibristas, son los malabaristas, estos sujetos son los encargados de trabajar para articular maniobras físicas impensadas, grandes esfuerzos para entretenerte de lo lindo, van y vienen, tiran cualquier objeto hacia el cielo, juegan con fuego, cambian de objetos, con la izquierda y la derecha simultáneamente, grandes acróbatas.

No podemos olvidar pequeño hijo, esa cajita cuadrada llamada televisión, que tu como yo vemos todos los días, así como los periódicos, escriben, analizan y pasan horas y horas promocionándote el circo, algunos buscan la forma de cuestionar algunas partes del espectáculo, otras elogian, otras están íntimamente relacionadas con todo el circo.

No menos importantes para que el show continúe, tenemos quienes aportan el capital para que el espectáculo tenga recursos.

Los sponsors, son aquellos encargados de aportar sus capitales en pro de ganar sus réditos a futuro, apoyan al circo cuando este está recién perfilándose como tal, suministran todos aquellos elementos económicos disponibles para que todo pueda continuar.

Luego tenemos el pilar fundamental, los dueños del circo, son esos ocultos, silenciosos pero que tejen y elaboran todo el show, serían a quienes deberíamos cuestionar cuando el espectáculo no es de nuestro agrado, pero lamentablemente, preferimos fustigar a los payasos o a otro elemento del circo, cuando son ellos los responsables directos de las obras expuestas ante los ojos expectantes.

Hijo, también debo explicarte de circos en otras latitudes, lejos de nuestras tierras, ellos tienen poderes que llevan a todos los circos del mundo hacia sus despiadados intereses.

Para finalizar estamos nosotros, hijo, el público, solemos aplaudir cuando el circo nos vende un show bien armado, así nos estén robando la plata, aunque nos llenen de ilusiones payasescas, malabarismos dignos de monos, equilibrios leoninos, que todas nuestras mentes de forma mágica vean números extraordinarios e imposibles, todo amparado por otros circos, estamos allí, apoyando y aplaudiendo la obra.

Si alguien te pregunta ¿qué es la política pequeño hijo? Háblale de circo, seguramente como yo, sacaras tus mejores conclusiones.

Traductor / Translator

Wikipedia

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